Y ahora visitanos en el idioma que prefieras

Se ha producido un error en este gadget.

10 de marzo de 2013

Proceso de excavación


En el momento en que la zona que se quiere excavar se ha delimitado se procede a posicionarlo topográficamente en un plano respecto a tierra. En ese momento se comienza el proceso llamado de extracción sedimentaria. Que como su propio nombre indica consiste en la extracción de sedimentos o capas de tierra u otros materiales, que no son interesantes para la arqueología, que se encuentran por encima del propio yacimiento. Para este proceso se utilizarán diferentes técnicas según quien sea el responsable de la excavación y de cómo sean las características del lugar.


Buzo trabajando con una manga de succión
Así, el arqueólogo utiliza diferentes herramientas para quitar esas capas y dejar los restos al descubierto. De todos los instrumentos, el más conocido, posiblemente, sea la manga de succión. este útil está íntimamente relacionado con la Arqueología subacuática.

La manga de succión es un medio de apoyo para, una vez apartado con la mano la arena, quitar el sedimento que recubre un yacimiento arqueológico. Este instrumento nunca debe aplicarse directamente sobre el lecho de material, porque su succión arrastraría imprescindibles datos y materiales para el estudio en conjunto. La manga aspira el depósito cuando ya está levantado el lecho y lo lleva lejos de allí, evitando, así, el posicionamiento de éste en el lugar de trabajo.


Funciona mediante un compresor situado en superficie con el que se inyecta aire a través de un tubo flexible por su base rígida. Cuando el aire asciende hasta la superficie, provoca un efecto de succión que es transmitido al extremo rígido de la manga, succionando los que se encuentre en el orificio. El uso incorrecto de este útil puede provocar daños irreparables en el yacimiento, por lo cual nunca debe ser usado sin control.


Sedimentos marinos
Como es evidente, los arqueólogos, bajo el agua, trabajan "cabeza abajo", ayudándose de la invalidez del medio acuático. De esta forma no se remueve ni se daña el yacimiento.

Una vez el material se encuentre libre de sedimento, se procede a la fotografía estereoscópica, el vídeo y el dibujo. Así se deja constancia de la situación tal como es. Además, ésto es imprescindible para la futura reconstrucción de un plano.  Sólo cuando toda esa información ya ha sido obtenida, se procede a la extracción ordenada de la capa de material arqueológico que, una vez en tierra, debe numerarse, clasificarse y catalogarse para su estudio. El proceso de excavación se va repitiendo y una capa tras otra son descubiertas hasta finalizar la excavación.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada